Entrega atrasada [2/8]

Viernes 20 de enero de 2006
Recuerden que generalmente cuento lo que sucede el día anterior. Así que aquí leerán sobre mis actividades del jueves.

Ese día me levante relativamente temprano, pues era el día de mi partida y ya saben que dejo las cosas para lo último. Entre las cosas que tenía pendiente era comprar algún libro en algún Sanborns aprovechando que había una promoción en compras con la tarjeta Premia de Banamex (la que da puntos).

Afortunadamente, a la vuelta de la casa hay un Sanborns al que mis tíos le agregan el mote de “Pajaritos” porque en el área de restaurante, al final, se tiene un jardín en el que revolotean varias especies de aves de lindo plumaje. Incluso a veces, alguna de ellas vuela por todo el restaurante y regresa a su área con vegetación.

Se me hizo curioso, mientras desayunaba cómo algo así es de gran atractivo en la gran ciudad. Me recordó cuando trabajé 2 semanas en Tulum, hospedado en un hotel tipo rústico pero con servicios… no me sentía a gusto y, sin embargo, un chilango que igual trabajaba ahí pidió ir a un bungalow, junto a la playa… y él se sentía en el paraíso porque lo arrullaba el mar y lo despertaba el sol. ¡Qué cosas, no?

En fin, que compré un libro choncho-choncho sobre HTML y sus derivados (a ver si termino de aprenderlo ya por arte de magia). Además del descuento, pues era la primera vez que usaba la tarjeta esta de los puntos, así que digamos que me salió “gratis” el librajo. Compré unas golosinas (encargos) y una tobillera para lo del pie y ya retorné a la casa.

Dejé la compra y volví a salir, ahora al Liverpool de Insurgentes Sur porque tenía el pendiente de un perfume que me había encargado Ismael y no lo había encontrado en ningún otro lado. Afortunadamente ahí sí lo encontré y ya lo compré. En la sección de librería vi la continuación de la saga de Los Reyes Católicos y la compré. Por cierto, en la compra de cada 100 pesos de esa editorial te dan un boleto de una rifa de un viaje a Los Cabos.

Regresé a casa y no había nadie. Así que comencé a escribir el principio de lo que fue el registro anterior. Sin embargo, al poco tiempo llegó mi familia y ya me puse a charlar con ellos de varios asuntos con lo que se fue el tiempo y ya sólo pude empacar, pedir un taxi y salir hacia el aeropuerto.

Para esto, ya me había puesto en contacto con Jaime para vernos ahora sí. Llegué a la Ciudad Blanca aproximadamente a las 11:00 de la noche, tomé un taxi y me trasladé a un hotel. Tomé un baño y me alisté. Salí a tiempo para encontrarme con mi cuatísimo. Tomamos un taxi y nos fuimos a un antro.

Nos la pasamos bien “actualizándonos”, comentando este Blog, “cheleando” y hasta medio bailando. El antrillo no estuvo mal y por ser jueves no estaba lleno a reventar. No hubo show pero sí de esos espectáculos de cabina de baño transparente con regadera… ya saben. :-)

Salimos más o menos a las 4:00 de la madrugada y nos dirigimos, como marca la tradición, al mercado a comer tortas de cochinita. :-D Después del desayuno, Jaime se fue a su casa y yo al hotel. Quedamos en vernos para almorzar al día siguiente y me quedé pensansando si me regresaba a casa al día siguiente o hasta el sábado.

4 comentarios »

  1. Imoq escribió

    Qué raro lo del restaurante, me imagino que debe ser harto desagradable que a un pajarito se le ocurra hacer su gracia sobre tu plato de comida, ¿no? jejeje.

    Cuando fui a Mérida no encontré ningún antro y terminé sin salir por esa noche. Para la próxima deberé pedir referencias a tu amigo Jaime :P

  2. Imoq escribió

    Qué raro lo del restaurante, me imagino que debe ser harto desagradable que a un pajarito se le ocurra hacer su gracia sobre tu plato de comida, ¿no? jejeje.

    Cuando fui a Mérida no encontré ningún antro y terminé sin salir por esa noche. Para la próxima deberé pedir referencias a tu amigo Jaime :P

  3. SamGamyi escribió

    Imoq
    Coincido contigo en que debe ser desagradable. Sin embargo, no creo que si eso llega a suceder, no te cambien el plato o que te excenten del pago. Digo, es Sanborns, no Domino’s Pizza… juar juar juar juar juar

    Con respecto a lo de quedarte encerrado, porque quisiste. Basta con que salgas, veas a alguien en la calle, le digas las palabras máginas “no soy de aquí” y hasta un guía de turista ganas. :-D Claro, eso en ciudades tranquilas como Mérida. En el D.F. eso es echarte la soga al cuello.

  4. SamGamyi escribió

    Imoq
    Coincido contigo en que debe ser desagradable. Sin embargo, no creo que si eso llega a suceder, no te cambien el plato o que te excenten del pago. Digo, es Sanborns, no Domino’s Pizza… juar juar juar juar juar

    Con respecto a lo de quedarte encerrado, porque quisiste. Basta con que salgas, veas a alguien en la calle, le digas las palabras máginas “no soy de aquí” y hasta un guía de turista ganas. :-D Claro, eso en ciudades tranquilas como Mérida. En el D.F. eso es echarte la soga al cuello.

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