Bueno, voy a comenzar contándoles poco a poco de las amistades o conocidos que he ido haciendo por aquí, a casi un año de mi llegada a estos lares. La gran mayoría son de la iglesia, pero no la iglesia de mis tíos sino una iglesia incluyente.
Este es el caso de Rubén. Cuando comencé a asistir a una reunión de estudio los viernes en un café de Zona Rosa, coincidí con él en dos o tres ocasiones. Posteriormente, por cosas de su trabajo dejó de reunirse en ese grupo y pasó a reunirse en otro punto de la ciudad.
Claro, uno que otro domingo coincidimos y charlamos. Fuera de las actividades de la iglesia, nos hemos visto para tomar un café. Una vez junto con Oscar, luego sólo nosotros dos y la última es cuando le invité a que me acompañara a un concierto coral a escuchar “El Mesías”.
Buen amigo, charla amena, se desenvuelve profesionalmente en el área de los seguros.
Bueno, esta serie de post son con el fin único de que los identifiquen y sepan de quién hablo cuando me refiera a ellos.